El lugar de la mediación religiosa: una aproximación por métodos mixtos

Temple sikh al Raval de Barcelona

Dafne Muntanyla i Miquel Fernández, 

Muntanyola-Saura, Dafne y Fernández, Miquel (2019) «El lugar de la mediación religiosa: una aproximación por métodos mixtos».Revista Española de Investigaciones Sociológicas,165:101-120. (http://dx.doi.org/10.5477/cis/reis.165.101)

El artículo analiza el rol de la mediación religiosa (religious brokage) a partir de la preeminencia del capital cultural y social. Una ciudad como Barcelona deviene lugar de llegada y asentamiento de población con trayectorias y prácticas plurales. Creemos que el lugar urbano de la intermediación es un atributo cultural a la vez que social de la actividad de la mediación. Nuestros casos de estudio son tres comunidades religiosas de la ciudad: la comunidad musulmana pakistaní, la comunidad sikh y la filipina católica. A partir de una investigación basada en métodos mixtos, con entrevistas semiestructuradas,observación y análisis por redes sociales (ARS), delimitamos el lugar de la mediación y la composición de sus redes personales. Los resultados obtenidos nos llevan a considerar la sociabilidad y el sentido del lugar como atributos necesarios de la mediación religiosa.

Se puede acceder desde aquí en castellano y aquí en inglés

Anuncis
Publicat dins de Espectacularització, Identitat-s, Metodologia | Deixa un comentari

Patriarcalización de la interpretación freudiana del mito de Edipo

Saturno

‘Saturn devouring one of his Children. Hendrik de Keyser (1565-1621), working in Amsterdam.

La lectura freudiana del mito de Edipo, tan vigente hoy, especialmente destacada en la producción hollywodiense o en prácticamente todo el cine de Woody Alleen.

El mito explica que todo hombre para madurar, debe seguir el ejemplo de Edipo y matar a su padre. De esta manera se refuerza una idea  que nace con el liberalismo político burgués de que para emanciparse lo primero que uno debe hacer es matar al padre, al poderoso, al dominador. Cuando el mito lo que quiere advertirnos es del deseo de los padres de matar a sus hijos. El deseo de los señores de matar a sus súbditos, de los gobernantes a aplastar a las masas que reclaman libertad o justicia o techo o comida, tierra y libertad. Así los padres quieren matar a sus hijos, física o políticamente para quitarse de en medio los estorbos que implican la paternidad que son la responsabilidad y el amor incondicional a sus hijos.

La versión hegemónica del mito seria el resultado de su adecuación al patriarcado. Feminizando el cuidado de los hijos se expropia la responsabilidad humana hacia el otro. El patriarcado no ha hecho más que traducir a su idioma individualista, violento, binario y totalitario el mito.

Publicat dins de Metodologia | Deixa un comentari

DEBAT: NOVES FÓRMULES D’ACCÉS A L’HABITATGE

La Delegació del Vallès organitza, el proper 16 d’octubre a partir de les 18.30 h, el debat “Noves fórmules d’accés a l’habitatge” a la seu de l’ETSAV (Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès).

Debatrem i reflexionarem sobre l’habitatge assequible i els diferents models possibles a dia d’avui.

L’objectiu és donar una visió global del tema i abordar-lo amb profunditat, i per a això comptarem amb la presentació d’experiències consolidades i d’altres en gestació per assolir nous models de futur i noves formes de treball dels arquitectes:

– Cooperativisme d’habitatge en ús i altres models.
   A càrrec de David Guàrdia, president de Sostre Cívic.

– Ressò, projecte de l’ETSAV sobre cohabitatge a Rubí.
   A càrrec dels membres del projecte Ressò.

– El GATCPAC i el Decret del 37 sobre municipalització dels habitatges.
A càrrec de Miquel Fernández, professor al Departament de Sociologia de la UAB, i Maribel Cadenas, antropòloga i arquitecta urbanista.

– Les entitats financeres i com respondran als nous models.
A càrrec d’Anna Guanter, arquitecta i directora d’Innovació Immobiliària a Solvia.

– El cas del 30% de Barcelona. 
A càrrec de Roger Clot, arquitecte i assessor de la Tinença d’Ecologia, Urbanisme i Mobilitat de l’Ajuntament de Barcelona.

L’acte serà presentat per Josep Milà, arquitecte i membre del Grup de Treball del Vallès.

Si esteu interessats a assistir a aquest debat escriviu-nos a valles@coac.cat

Publicat dins de Urbanisme com ideología | Deixa un comentari

Muerte de un paseante. En memoria de Juan Andrés Benítez

L’Assemblea del Raval acaba de publicar el número 8 de la seva magnífica Col·lecció Històries del Raval. Un llibret imprescindible per comprendre què va passar  al carrer Aurora la nit que 8 mossos d’Esquadra van “reduir” fins a matar al veï Juan Andrés Benítez. Tots els mossos condemnats ja tornen a ser al carrer fent la mateixa feina. Fins i tot un d’ells ha estat condecorat. Les línies que segueixen són part del pròleg del llibre.
histories del raval8

 

No pudiendo hacer fuerte la justicia, se ha hecho justa la fuerza.

Blasie Pascal

¿Qué nos enseña la muerte violenta a manos de funcionarios del Estado de un vecino del Raval? ¿Acaso ha sucedido algo similar en décadas en Catalunya protagonizado por alguna turba furiosa? Esta muerte y otras similares en fronteras, manifestaciones, comisarias, o prisiones tiene el inquietante privilegio de haberse producido bajo “protección policial”. La muerte de Juan Andrés Benítez nos ayuda a precisar la dimensión esquiva, tabú diríamos, de la violencia institucional en las democracias liberales contemporáneas.

Walter Benjamin desenredó la paradójica malla que une la violencia con el derecho. En sus investigaciones filosóficas sobre la violencia muestra cómo esta funda y reproduce el derecho. Lo funda porque es el punto cero del orden. Una conquista, una revolución después del triumfo de la violencia aplicada (guillotinas, asaltos a palacios, ejecuciones sumarias, batallones de fusilamiento) impone un nuevo orden. Lo reproduce porqué solo la violencia amedrenta y medra y en su forma simbólica somete y cohesiona –a la larga- a los derrotados con los victoriosos, a los verdugos con sus víctimas. Esta violencia simbólica se manifiesta prístinamente cuando se “restablece la normalidad”.

La ley, nos decía Michel Foucault, no está al servicio de demarcar los dominios de la legalidad, sino al de administrar ilegalismos. La demarcación legal-ilegal tolera o inventa privilegios de clase y también prohíbe, aísla o define los enemigos “del orden”. Los ilegalismos no son un error, un efecto indeseado de la maquinaria de las democracias liberales, son parte necesaria de su funcionamiento y muestran cómo todo dispositivo legislativo contempla unos espacios reservados donde la ley puede ser violada, otros donde puede ser ignorada y otros en que la infracción puede ser castigada.

Estamos hablando de la única violencia legítima por su condición legalmente impostada. Es decir, violencia de Estado que deviene fuerza necesaria y proporcionada porque es legal -y no a la inversa.  Esto nos lleva a la conclusión que no se puede reproducir el orden económico, político y social sin la práctica de la violencia. El prerrequisito del orden no es la justicia, sino el Estado y este tiene que servirse de todos los medios a su alcance para reproducirse.  El problema es que el Estado es amoral, se rige exclusivamente por un principio de legalidad racional instrumental. No entiende una noción de justicia que sobrepase los binomios coste/beneficios, infracción/sanción, normal/anormal.

Lo que dolorosamente aprendimos con la muerte de Juan Andrés Benítez es cómo opera esta violencia institucional. La desobediencia al Estado se paga con diferentes formas de violencia –multas desorbitadas, retenciones arbitrarias, cargas policiales innecesarias- y es amparada por argucias burocráticas llamadas “protocolos de intervención”. Zygmunt Bauman denominará este proceso de erosión y disolución de la inquietud moral en la naturalización de la norma “adiaforización”. Este concepto remite, entre otras cosas, a una práctica funcionarial que se lleva a término delegando todas las responsabilidades en el imperativo de la racionalidad instrumental. Bauman propuso utilizar esta noción a partir de su investigación sobre el holocausto nazi. Nos explicaba que someter el funcionamiento del orden público estatalizado exclusivamente a la racionalidad instrumental –tal y como décadas atrás había argumentado Max Weber- exonera a todo funcionario de la responsabilidad de cualquier práctica violenta siempre y por defecto. Mayor absolución cabe si esta violencia se ampara en la preservación de un orden público cimentado en el enriquecimiento oligopolístico de grupos financieros a costa del sufrimiento creciente de miles de familias. Siguiendo este principio, ¿qué detendrá a un grupo de policías que siendo escrupulosos con el protocolo interceptan a un ciudadano aunque este no haya cometido ningún delito ni resulte amenaza más que para aquellos que lo intentan reducir y detener?.

Esta violencia de Estado establece nítidamente los límites de lo lícito, pero también amedrenta para qué este límite progresivamente se vaya encogiendo. Se regatean paulatinamente las libertades allí donde la violencia estatal impera con mayor exención. De forma que la violencia deviene siempre arbitraria puesto que los efectos de la misma acostumbran a tener espurias consecuencias para los servidores del orden. Tal como explica David Fernàndez en sus antológicas e imprescindibles Cròniques del 6, la impunidad policial institucionalizada se manifestará en los indultos y condecoraciones que el Estado otorga a los protagonistas de la inmensa mayoría de estos “excesos policiales”.

No es por tanto accidental ni la propia muerte a manos de ocho policías ni tampoco que el escenario fuese el Raval –nombre recuperado a rebufo de las pretensiones de “ciudad global” que trajo consigo el empacho olímpico para borrar la memoria insumisa del mítico Barrio Chino. Un territorio que vive en permanente estado de excepción desde su bautismo infamante o atractivo –según quien lo mire- en los años veinte del siglo pasado. Escenario de las grandes confrontaciones antagonistas entre el trabajo y el capital y, más recientemente, entre el derecho a la ciudad y el derecho a la especulación sobre bienes básicos como son el suelo, el techo, la energía o la alimentación.

Bauman señaló que actualmente podemos estar viviendo un “holocausto silencioso y continuo”. Este nuevo orden político-económico combina peligrosa y desenfrenadamente al menos tres diferentes formas de violencia estructural y estructurante: Primera, aquella proveniente de los mercados financieros que expropian formas de procurarse la subsistencia o la seguridad a capas cada vez más amplias de la sociedad. Segunda, para que esta expropiación pueda llevarse a cabo legalmente, se usa toda fuerza necesaria por parte de los cuerpos policiales sin atender los efectos sobre las vidas de cada vez más personas. Y tercera, el abandono de las tareas protectoras que debía ofrecer el Estado al hacerse cargo del monopolio de la violencia generalizan la experiencia de la inseguridad. La muerte de José Andrés Benítez nos ha enseñado todo esto y nos ha recordado aquello de que “en los tiempos que corren hay motivo para temer más a quienes hacen y/o aplican la ley que a quienes intentan sortearla”.

Publicat dins de Cultures de control | Deixa un comentari