Non è un quartiere per ricchi. Come il Raval di Barcellona ha fronteggiato la speculazione e affrontato l’espulsione dei suoi abitanti. Una storia esemplare (Llibre complert)

No sè com he trobat un versió en PDF de l’edició Italiana del nostre “Matar al Chino”

Aquí el podeu descarregar

(PDF) Non è un quartiere per ricchi. Comme el Raval di Barcellona ha fronteggiato la especulazione e afrontato l’espulsione de il suoi habitanti. Una storia esemplare | Miquel Fernández – Academia.edu

Publicat dins de Matar al Chino | Deixa un comentari

Arqueología del futuro en el barrio El Raval de Barcelona. A propósito de tres inercias del urbanismo tecnocrático y sus efectos indeseables

Miquel Fernández | Maribel Cadenas. Publicado en Revista ACE, febrero de 2021

Este artículo es el resultado de nuestro esfuerzo analítico para comprender cómo se han pensado y practicado intervenciones urbanísticas, extremadamente drásticas, contra el barrio El Raval de Barcelona en períodos formalmente democráticos. Lo que consideramos original de nuestra propuesta analítica es la identificación de una suerte de doxa tecnocrática que habría impregnado el urbanismo –también el barcelonés- desde sus inicios, y que acabará caracterizando el aclamado tanto como discutido “Modelo Barcelona”. La metodología utilizada proviene de la antropología histórica y de la sociología urbana. Nuestro prisma teórico entrecruza perspectivas historiográficas como la biopolítica, sociológicas como la crítica a la ingeniería social y urbanísticas como la reconfiguración del espacio público. Se sostiene aquí que el urbanismo racionalista habría abordado el complejo arte de vivir en sociedad desde fórmulas cartesianas, cómplices en gran medida de la reificación característica de disciplinas positivistas. Consideramos que esta forma de concebir el urbanismo se ha nutrido de presupuestos conceptuales epistemológicamente inconsistentes, simplificadores y, a menudo, autoritarios. La última parte del artículo identifica tres de las inercias sociales que vendrían generadas o impulsadas por la tecnocracia –no solo urbanística: La tendencia obsesiva hacia la normalización y sus perversos efectos; las contradicciones entre las “soluciones” y los “problemas sociales” que se quieren gestionar y, finalmente, la inclinación a considerar la calle como una suerte de campo de batalla y, por tanto, el hogar como un refugio

Conclusiones. La posibilidad de una esperanza

“Si según muestra la razón analítica el mundo no es más que una máquina que funciona autónomamente, si el ser humano no es esencialmente diferente del resto de las estructuras moleculares y el cosmos entero no es más que un juego sin sentido entre combinaciones de átomos, ¿sobre qué podría basarse un orden moral? ¿sobre qué base los individuos aislados entre sí por sus luchas de supervivencia y sus egoísmos pueden llevar a cabo su articulación social, esa solidaridad que hace de ellos una comunidad? Uno de los problemas importantes del pensamiento político del siglo XIX […], es el de la brecha abierta entre los ciudadanos y el Estado que deja al descubierto la falta de legitimidad propia de las sociedades modernas. El problema es encontrar el modo para que de nuevo una comunidad pueda funcionar como una asociación solidaria de ciudadanos cuyo común acuerdo no solo se debe el factor externo y coactivo del control represivo del Estado.” (Sánchez Meca, 2013 pp. 177)

Los recientes cambios en la calle d’En Robador no dejan de asombrarnos. En 2014 se favoreció la instalación de terrazas de bares, básicamente en la plaza Salvador Seguí, y se inauguró un “gastrobar”, La Robadora, que se anunciaba de la siguiente manera: “El próximo jueves 13 de noviembre a las 19.30 h se abrirán las puertas del Gastrobar LA ROBADORA ubicado en medio de El Raval. Nos encontramos en una de las calles más underground, secretas, frecuentadas y diversas de la ciudad. Un verdadero referente histórico de la Barcelona más canalla: Robadors”. [trad. del catalán] También en 2014 nos resultó muy elocuente la situación que vivimos frente al desaparecido Bar Alegría, un tradicional local de alterne reconvertido en galería de arte y agencia inmobiliaria, cuando detenidos frente al local, brotó del interior de la inmobiliaria un hombre interpelándonos con acento italiano y de edad madura. Nos preguntaba si estábamos interesados en vivir allí; les dijimos que sí, pero que –haciendo un papel de agente doble o espía- nos preguntábamos cómo íbamos a vivir allí cuando, en el mismo momento que manteníamos nuestra conversación, la calle estaba en plena ebullición de un viernes tarde, repleta de prostitutas, dealers y consumidores de drogas. Su respuesta nos dejó estupefactos: “esta calle, Robadors, va a ser la nueva mina de oro de Barcelona”. Seis años después, aún con la crisis provocada por la pandemia del COVID19, una vez reabiertos los bares y restaurantes, la calle d’En Robador y alrededores, mantienen la vitalidad de siempre. A diferencia de gran parte del distrito de Ciutat Vella que, con la caída del turismo, parece haberse vaciado. Se han abierto nuevos locales de telefonía, de alimentación y un nuevo restaurante tipo fast-food. Llegados a ese punto, sostenemos que, desde esta forma de concebir el urbanismo, se ha abordado el alambicado arte de vivir en sociedad mediante fórmulas cartesianas, a veces maniqueas y, a menudo, elitistas. Sirva para comprender lo que decimos, la velada crítica que Manuel Vázquez Montalbán vertió sobre los planes del GATCPAC: “Ni siquiera puede ofrecerse el referente real de la ciudad socialista, lo que pudo haber sido y no fue, porque finalmente también se vio condicionada por ideologizaciones de la élite, por la desigualdad de uso al servicio de la élite y por la estética de la élite del poder.” (1993a, p. 110) Hemos advertido, después de años de investigación, que estos urbanismos no sólo avanzaban y señalaban cómo debían ser las ciudades del futuro en “un plano literalmente ideal” sino que ellas mismas eran producto preferente y herramienta fundamental de unas formulaciones del poder principalmente impulsadas por la fiebre del lucro y de la distinción. Hemos mostrado que las grandes dificultades que señala acertadamente Montalbán han persistido en los planes e intervenciones del periodo postfranquista. En ambos casos, nos encontramos de nuevo con la tecnocracia como la gruesa soga negra que une la ciudad lecobursiana entendida como “máquina de habitar”, la ciudad taylorista y la Smart City. Lo que vemos aquí es la remodelación del discurso del poder que tiene su máxima potencia y eficacia precisamente en su capacidad para hacerse invisible. Para ello emplea los juegos de palabras de la supuesta neutralidad de la ciencia, de forma que el último de estos intentos de hacer pasar gatos neoliberales por liebres progresistas, la acríticamente aplaudida por alcaldes de prácticamente todo el espectro político, Smart City, ha refundando la camaleónica habilidad de la tecnocracia para tratar de impedirnos ver la cara más fría y despótica del poder: desacreditar, humillar y enajenar la soberanía popular de su facultad de deliberar y determinar el curso de la ciudad. Y todo esto hacerlo en nombre del gobierno, ya no de los técnicos o ingenieros, sino de la tecnología y los ingenios. A nuestro entender, la crítica al urbanismo tecnocrático aquí expuesta, así como su función de propulsor de las tres inercias glosadas, han acabado determinando su tarea y ha condicionado –y a veces invertido- su voluntad de “mejorar, sanear, rehabilitar o recuperar” El Raval. Estamos plenamente convencidos de que identificar y negociar estas inercias, permitirían redirigir la práctica urbanística hacia el proyecto Ilustrado, o en palabras más modestas, consolidar ciudades más solidarias, autónomas e igualitarias, aunque quizás, no tan “Smart”.

Publicat a ACE, Architecture, City and Evironement, Año 15, núm. 45 (Feb. 2021)

Publicat dins de Matar al Chino, Urbanisme com ideología | Deixa un comentari

Com si la seva divisa fos: “rebroto”

A Barcelona somiant Barcelona

Hélène Cixous

(Traducció de Marta Segarra)

Bombardeig sobre Barcelona, el 1842 Wikimedia Commons

La Ciutat és assetjada. Comença així: una ciutat sempre és assetjada. Closa. Alçada al voltant d’una llar interior. No hi pensa, ho fa. S’estén de cercle en cercle enllaçant els successius cinturons: fortificacions, muralles, rondes. Una cova antiga habita el fons de la seva memòria. La Ciutat s’empara. Treu el cap però es cava un cau més i més profund. Sempre és assetjada dues vegades: una per fora, el vast món hostil, els perills que vénen de lluny, l’estranger indesitjable, el depredador en el qual la Ciutat no deixa de pensar. De sobte, es veu presa, envaïda. Primer pels cartaginesos. Es veu conquerida i marcada per Amílcar Barca.

Barcelona comença per Bar, per Barca, per dir-se Barcino. Els vencedors l’anomenen, la des-anomenen, la re-nomenen, la des-renomenen. Aleshores, què fa? De segle en segle, de combat en derrota, escapa al destí, converteix els estigmes en signes d’orgull, s’apropia dels fruits de la sort: treu profit de totes les seves lletres; hi ha un geni poètic presoner a la Ciutat. Oblidem Amílcar Barca i improvisem amb el nostre nom, es diu. I s’inventa una etimologia fabulosa: Bar, cel, ona, aquest és el meu origen, s’inventa: estic feta de bars de bona companyonia, de cel i d’ones, terra cel mar aire, els reuneixo sota la meva ala. La llegenda sempre és més veritable que la «res gestae», els fets reals que es fan passar per la Història.

Els cartaginesos, els romans, els francs, els visigots, els àrabs, Carlemany, Abd El Krim, Aragó, Navarra, quants pretendents temibles es disputen la bella capital de cel i de mar. Però una Ciutat sempre és assetjada també des de l’interior: només pensa en l’amenaça promesa, de nit veu en somnis els rostres del futur assetjant, es prepara per a l’atac següent. Es persegueix a si mateixa.

Cau. Deu vegades. És castigada, deportada, li tallen la llengua. Una vegada, l’any 1714, li tallen el cap i el transplanten a Cervera, com més lluny millor del cos i dels centres nerviosos. Una altra derrota: un altre record.

El secret de Barcelona, des del bressol: convertir la dissort en triomf. No s’ha vist mai una Ciutat com aquesta. Ha trobat les claus de la defensa carnavalesca i sublim: la caiguda és una ascensió, diu, el paradís és a baix, en l’anorreament brota la invenció poètica. Cal saber descobrir els misteris de les zones inferiors.

Dins de l’encerclament vetlla i vibra la pulsió del més enllà.

L’Astúcia de Barcelona té una data: 1714. ¿Una derrota cruel després de tretze mesos de setge? De la derrota s’eleva tot rient la festa mateixa: l’onze de setembre Barcelona commemora els seus títols de glòria: destrucció, confiscació, supressió, prohibició, expulsió. És el destí dels herois de l’ànima. Aquest regirament extraordinari, aquesta celebració d’allò que fou desastre declara al món la presència a la Ciutat del geni de la resistència: no es pot acabar amb ella. Barcelona es burla de la fatalitat. No és «espanyol», això. Aquesta capacitat de florir en la incapacitat, és espiritual, és irònica, és la força mental que Freud anomena resistència a la castració.

Com si la seva divisa fos: «rebroto». Enteneu-ho bé: rebroto de la mort. Fins i tot decapitada rebroto, com una planta immortal.

Fins i tot batuda i encarcerada, somia en camins que menen enllà. Des de sempre pren una geometria grega de contrasenyes màgiques: amb els seus Paral·lel i Diagonal, fa plans d’evasió. Que indiquen el seu desig de traslladar-se més enllà de la finitud, anar més lluny, agafar distància i trobar-se a si mateixa allí on els paral·lels es troben: a l’infinit.

La Ciutat somia l’amor.

La Ciutat somia que és una altra.

La Ciutat somia el Viatge.

Crec en el poder dels somnis de les Ciutats i en la impotència dels éssers humans.

Les Ciutats van més lluny que no ho creiem, fins i tot parades, es desborden i es desconstrueixen.

Passant per Barcelona trobo dos genis de la transfiguració: Gaudí i Genet. Dos creadors de transfigures indòcils. El somiador de dalt i el somiador de baix. Aquell que va voler portar la idea de la Sagrada Família més enllà dels límits de les muntanyes. Aquell que va cercar la santa família en allò més baix, enmig dels polls, les cuques i la misèria.

A Barcelona, somiant transfigurar Barcelona, Barcelona transfigurada.

Un aixeca una catedral en metamorfosi, una catedral en lluita per fugir de totes les catedrals de pedra, una catedral equívoca, inhabitable, que passa sense papers, sense visat de la religió a l’art, una catedral inquieta i inquietant com un unicorni.

L’altre passa les fronteres dels gèneres, dels sexes, i dels segles, confonent-se amb el poble sense identitat estable del Barri Xino.

Ara com Èdip, ara com Antígona, els passegen ara un ara l’altre sota un cel tràgic, en els paisatges més bonics del món, ara com arquitecte marí, aventurer, lladre, rei de les flors, sempre una mica més lluny i una mica més a prop dels altres mons, el vegetal, l’animal, el celeste, el marí, a la recerca dels carrerons d’allò sagrat.

A Barcelona la metamorfosi ens assetja. La Ciutat és un teatre. A la dreta de l’escenari, Montjuïc. A l’esquerra, la muntanya del Tibidabo.

En descobrir aquests noms els vaig creure vocables llunyans, procedents de l’Índia o de la Xina. Ben mirat, del costat dret, l’escenari és dels jueus. L’esquerre, parla llatí.

Aquesta muntanya és catòlica, aquesta muntanya és jueva. ¿I el mar? ¿Quina religió té? em vaig preguntar.

D’Àsia ve la resposta: Xino. De l’Àsia imaginària. El que hi ha de teatral a Barcelona són aquests personatges principals, el Xino o Déu, que no existeixen «en realitat» però que poblen l’escenari i guien el passejant en el laberint entre el Paral·lel i els seus paral·lels les Rambles, d’una mà invisible.

Cada cinc metres, compareix una criatura extraordinària a les Rambles, frega el passejant amb una mà enguantada de blanc, ve d’uns bastidors amagats, fa de criat, pallasso, saltimbanqui, velleta, goril·la; fins i tot hi ha actors disfressats de Gaudí, o bé és a l’inrevés. Davant la multiplicació espectacular dels signes de Teatre tothom s’hi ha posat: s’han plantat les Palmeres que faltaven a la flora imaginària.

Les floristes barregen flors naturals tallades amb flors inventades en falsos rams. No pares de creure que has vist.

Cap ciutat del món es transforma amb tanta perpetuïtat en escenari fantàstic.

Si Genet sobreviu i somia, mort, en tornar a passejar, el trobarem de nit jugant a cartes i fent trampa amb Pepe el Gitano.

Les artèries anomenades Rambles són la vena poètica de Barcelona. Tot el que no podem imaginar s’hi pot produir en qualsevol moment.

Aquí és on la Ciutat es desborda a si mateixa i s’encanta.

La Ciutat somia aquí en viatjar. A Barcelona somiant Barcelones desconegudes.

¿I si agaféssim el mar? Aquest mar al qual, diu la llegenda (que sempre diu la veritat oculta), els burgesos de la ciutat han donat l’esquena durant segles, com si el temessin. Tement l’obertura, el gaudi il·limitat, l’excés, el risc, volent cloure la seva ciutat entre els murs de les muntanyes, però baixant-hi a poc a poc, cap enrere, cap a la font salada de totes les meves nostàlgies, baixant tot pensant-se que pugen, però enduts i captivats pel Poder del lloc.

Un dia comencem a sentir l’olor del vent vingut d’Orient. Els artistes ja han tensat les seves teles al cor mateix de la ciutadella, l’art aborda la religió des de fa anys. El mar i el futur ja s’estenen sobre els tapissos, Tàpies en féu, temps ha, l’anunciació. Aleshores ens adonem que falta una rambla per continuar el somieig. La rambla de demà, la paral·lela germana del mar. Ja ha començat el seu recorregut estrany, oblic. Atenció, ja arriba…

Publicat dins de Uncategorized | Deixa un comentari

Les contradiccions de la raó instrumental (o formal, o subjectiva) amb les idees dels “protolluitadors de la civilització burgesa”

Horkheimer citat al pròleg de Jacobo Muñoz per a Horkheimer, M. (1984). Hora foscant: anotacions preses a Alemanya (T. Muñoz, Gustau & P. Muñoz, Jacobo, trad..). Barcelona : Edicions 62. pp.27-28

Publicat dins de Teoria | Etiquetat com a , | Deixa un comentari

El más virtuoso entre los virtuosos

Michel Ragon, (2010) “La memoria de los vencidos”. Ed. La oveja negra, Madrid: p.235
Publicat dins de Uncategorized | Deixa un comentari

Xerrada “Un urbanisme anarquista?” – A propòsit de la publicació dels llibres de John F. Turner, “Autoconstrucción”. Pepitas editoria(14/03/2019)

Xerrada “Un urbanisme anarquista?” – (14/03/2019) – 4K. Debat a propòsit de la publicació dels llibres de John F. Turner, “Autoconstrucción”. Pepitas editorial @pepitaseditora ■ Marc Dalmau, soci de La Ciutat Invisible @ciutatinvisible ■ José Luís Oyón, arquitecte UPC ■ Volker Zimmerman, arquitecte urbanista ■ Miquel Fernández, antropòleg UAB ■ Cristina Gamboa, arquitecta de Lacol cooperativa @lacolarq 📆 Dia: Dijous 14 de març de 2019 ⏰ Hora: 19.30h. 📍 Lloc: a la nau 69 de @CanBatllo C. Constitució, 19. Més informació: http://www.pepitas.net/libro/autocons… ➡️ #Autoconstruccion #JFCTurner #LaCiudadeneljovenReclús #EdicionesdelViaducto

Publicat dins de Uncategorized | Deixa un comentari