La ciudad ideal y su perversión. Comentarios al film “La Zona” de Rodrigo Plá en la @FundacioMies van der Rohe

IMG_6454

Ayer tuve el placer de presentar el film “La Zona” de Rodrigo Plá, y el honor de hacerlo en el marco del ciclo comisariado por Celia Marin en la @FundacioMies ‏ Van Der Rohe Márgenes, límites y fronteras. Relaciones entre el espacio construído y las estructuras sociales.

El film tiene una trama relativamente sencilla aunque el director consigue darle varios giros inesperados que la convierte en una historia interesante y elocuente.

Alejandro es un adolescente que vive en la Zona, un barrio residencial cerrado, autosuficiente y con una fuerte seguridad privada. Debido a la creciente delincuencia, su familia ha elegido ese lugar como último reducto de paz. Una noche, tres ladrones entran en la urbanización, atracan una casa y asesinan a la propietaria. Dos de ellos caen abatidos por la guardia privada, pero el tercero se esconde en el barrio. Después de una áspera deliberación, la mayoría de los vecinos decide tomarse la justicia por su mano. (FILMAFFINITY)

Lo que sigue son las notas que compartí en el impresionante Pabellón Mies Van der Rohe con un publico blandiendo una  y quizás por ello, concentrado, antento, entregado en una palabra. Se trata de siete ideas para abordar, diríamos que socioantropológicamente el film, que se condensan al final en tres coordenadas para su mejor escudriñamiento. Aquí van:

introducción a la reflexión sobre los espacios construidos y su papel en el orden social

La arquitectura nació para protegernos de la intemperie. Luego, se pensó en el conglomerado de residencias o talleres que también debían organizarse respondiendo a similar principio. Los militares, sus ingenieros, se ocuparon de pensar cómo podía protegerse mejor un campamento, luego se ocuparon de las ciudades, y aquí dejaron paso a los ingenieros civiles y pensaron también en protegerlas pero sobre todo, ya modernamente, en hacerlas eficientes, productivas e indefendibles por parte de sus habitantes. Pensaron entonces en cómo organizar y distribuir los miembros de la sociedad según su rango y ocupación, y como consecuencia directa, se establecieron distancias entre clases y ocupaciones. En el paso hacia el urbanismo de los arquitectos, se pensó en tanto ciencia, ciencia de la ciudad. Pero ésta jamás fue neutra ni neutral. Fue siempre ideológica y partidista, expresión máxima del orden y del “quién manda aquí”.

En el momento de las grandes algaradas urbanas se pensó en el urbanismo como instrumento, junto con la policía, para protegernos de los otros, de las amenazas que siempre se asocian a lo desconocido, siempre “venido de fuera” (como todos los migrantes categoria característica de todas las ciudades modernas). Lo desconocido, siempre amenazante, siempre difuso y por ello efectivo en su voluntad de medrar la comunidad, de desnaturalizarla y mostrarla tal y como es, repleta de imperfecciones, fisuras, contradicciones.

El urbanismo de arquitectos o ingenieros es, más que una solidificación de las estructuras sociales, una metáfora de las mismas y el sustento de la comunidad mitificada o purificada que las que alberga y así constituye. La ley y la palabra articulan la comunidad y la arquitectura y sus muros la preservan en el espacio y el tiempo, haciendo posible la existencia y el sentido compartido de ese encuentro.

Bien, dicho esto, cabe ahora exponer cómo desde las Ciencias Sociales se acostumbran a abordar las producciones culturales o artísticas como, en este caso, el film La Zona. La más común es tratarlas como objeto de análisis propiamente, es decir, qué nos dice la obra del creador, del lugar de creación, del momento de la creación, es decir, qué elementos socioeconómicos y culturales pueden explicar tal producción. Se trata entonces el film como proyección de la estructura. Des de esta perspectiva, se puede reconstruir las condiciones de posibilidad que permiten producir y consumir, en este caso, el film La Zona. Así, comprobamos rápidamente, como el film resulta “para todos los públicos”, tan cómodo o incómodo para prácticamente cualquier grupo social local o global. Algo difícil que consigue el director, es que el retrato no es acusatorio, no denuncia a unos o a otros, más bien, nos señala a tod@s.

En este sentido, cabe observar cómo el film está más enclasado que racializado: a un lado del muro, blancos o poco morenos, apenas con acento mexicano, solo el servicio es uniformado y moreno. Aquí, el sol brilla parece que con luz propia. Al otro lado, teces en su mayoría oscuras y siempre malhumoradas sobre fondos sucios, desordenados, ruidosos, casi que pestilentes.

Otra manera de abordarlas es contemplarlas como predicado de estructuras. Es decir, como teorías u opiniones, más o menos fundamentadas sobre el espacio y el tiempo tratados en la obra.

Mi exposición va a trabar ambas perspectivas con la intención de provocar un debate alrededor del desarrollo de las ciudades y de nuestras sociedades, calificadas como “desarrolladas” o del “primer mundo”.

No voy a hablar entonces de México, sino de qué nos dice México de nuestras ciudades, presentes y futuras, imaginadas, invisibles, existentes y reales.

Bien, pues aquí va la primera de las ideas

  1. Sabemos que desde hace ya decenios estamos viviendo una marea de polarización económica que no tiene precedentes en la historia de la humanidad.

    Esta brecha insalvable no es, ni mucho menos, lo que en sociología llamamos consecuencias imprevistas o no deseadas de la acción, “se trata más bien de un elemento inseparable de una determinada concepción de la felicidad humana y de la comodidad de la vida, así como de la estrategia que viene dictada por dicha concepción”[1]. Tanto la concepción como la estrategia pueden ser únicamente contempladas y consideradas como privilegios, y “se avienen ostensiblemente mal a la posibilidad de hacerse extensible más allá de ese reducido círculo. Para que pudiera ser universal, necesitaríamos al menos 3 planetas como el nuestro” (Ibidem). En otras palabras, el proyecto moderno de extender el bienestar a la humanidad, entra en contradicción con los propios límites del planeta. Pero además, el proyecto basado en una racionalización instrumental y una mercantilización de, cada vez más aspectos de nuestras vidas, nos llevan indefectiblemente a una correlación negativa: mientras más acumulemos más necesitamos y mientras más necesitemos más debemos expropiar a los demás y al planeta.

    a. Interesa comprender cómo esta paranoia, esta psicosis, puede entenderse también como una CONSCIENCIA DEL PRIVILEGIO Y DE SUS EFECTOS. Cuanto más rico sea, más poder tenga, más inseguro me siento, mejor debo protegerme, más sospecho de todos y el círculo de amenazas se “va ensanchando e hinchando antes de aflorar” como diría Juan Goytisolo . El futuro, como bien señala una de las protagonistas del film es que, “nos vamos a ir todos a la mierda”, todos, no solo “ellos”, no solo “los otros”.

b. Así comienza el film, mostrando una ciudad ideal, limpia, ordenada, sin problemas de tráfico, donde los niños pueden cruzar la calzada sin riesgo a ser atropellados, donde las mujeres pueden hacer footing sin miedo a ser secuestradas o violadas.

                  2. Una comunidad purificada, donde se expulsa a lo incómodo, amenazante o desordenado que acecha y que es al mismo tiempo producto de nuestro acaparamiento, de nuestra idea de vida feliz, de la idea que emana sistemáticamente, aquí y acullá, de qué significa “tener éxito”, qué significa “tener suerte”.

a. [En el caso de Barcelona, esta polarización se desencadenó o al menos se aceleró, con la construcción del Eixample. Lo que en un principio debía ser el lugar donde las clases laboriosas debían instalarse huyendo de la insalubridad de la ciudad antigua, devino la ciudad nueva de la burguesía. Dejando el centro en el lugar de las revueltas, la suciedad, las enfermedades, la prostitución y las drogas…Se plasma así en el mapa urbano la progresiva desigualdad de nuestras ciudades y alguna de sus consecuencias: animadversión hacia los otros, homofilia y homogeneidad que es la semilla del rechazo a lo otro, a lo distinto, a los pobres, a los “extraños” –en su forma de desconocidos y extranjeros.]

valla-melilla-fotografia-jose-palazon-pr_ediima20150310_0781_17
Valla de Melilla con doce personas doce inmigrantes frente a campo de golf. Fotografía José Palazón.

       3. Paralelismos más próximos en el tiempo y tampoco demasiado lejos en el espacio, los encontramos en nuestra frontera sur, la de toda Europa, por cierto.

La perversión se multiplicada al saber que las instalaciones del campo de Golf, financiadas con dinero público y construidas gracias a cerca de dos millones de euros procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), cuya finalidad es, supuestamente, “corregir los principales desequilibrios de la UE”.

O lo que pasó en la otra frontera Ceuta, en el Tarajal y que Judith Butler definió como psicosis de Estado:  de un lado, el Estado no concede ningún tipo de derechos ni dignidad humana a las vidas migrantes que quieren sumarse a él, vivir en él, y, del otro lado, imagina y considera estas vidas como amenazas militares y así las repele, como haría en una guerra en que los migrantes estuvieran asimismo armados.

e_0000111637

  1. De esto trata el film. De una guerra en la se dirimen los privilegios y abundancia de unos frente a la escasez y el regateo de DDHH fundamentales de “los otros”.

    Esta psicosis del Estado nos muestra el film –tal y como hizo con mayor complejidad Michael Haneke en La cinta blanca– NO ES MÁS QUE LA EXACERBACIÓN DE ESTA PSICOSIS DE LA COMUNIDAD PRIVILEGIADA Y PURIFICADA, CADA DÍA MÁS INACCESIBLE, CADA DÍA MÁS FORTIFICADA. Se trata de ver en estos condominios, desarrollados ya en EEUU hace décadas, extendidos por toda Latinoamérica y progresivamente vendidos en Europa como espacios de seguridad frente a la creciente amenaza que representan las hordas de pobres a las puertas de Europa (primer cinturón sanitario) que ya están en nuestra ciudades, en nuestros barrios donde GOLPEAN COMO la ESPUMA DE UNA OLA DEL MAR, DONDE los motines o revueltas populares empiezan a dejar de ser noticia frente A MULTIPLIcación de LOS HOMICIDIOS O LOS ASALTOS A CHALETS DE LUJO o de “ataques terroristas”.

  2. El fin “LA SEGURIDAD DE TODOS” SE IMPONE A TODA COSTA UTILIZANDO CUALQUIER DE LOS MEDIOS QUE TENGAMOS O INVENTEMOS, UNOS MEDIOS QUE NO SE DISCUTEN SIN SON MORAL O INMORALES, PORQUÉ SON RACIONALES Y DECIDIDAMENTE DEMOCRÁTICOS.

                          a.Se llega así, a la sospecha de todo aquel que no se avenga a utilizar cualesquiera de los medios para defender la comunidad, quien duda de los medios, duda del fin, y duda, al fin, de la propia comunidad, deviniendo por tanto un enemigo de la misma, un estorbo, una tara a eliminar, una amenaza a la seguridad interior.

  3. Una monizorización total y absoluta del “espacio público” de la zona residencial. Los muros que separan la comunidad del infierno de “miseria, depravación y violencia”, donde no viven personas sino monstruos. PERO NUNCA PUEDEN ESTAR A SALVO, NI LOS JUGADORES DE GOLF DE UN CAMPO DE MELILLA NI LOS RESIDENTES DE ESTOS CONDOMINIOS; CÍCLICAMENTE, ESTA ESPUMA GOLPEA LA CIUDAD, Y LO HACE CON FURIA PARA LUEGO RETRAERSE Y SUFRIR LA REPRESIÓN. LOS MUROS SE RECONSTRUIRÁN Y SE HARÁN MÁS ALTOS E INFRANQUEABLES, AUMENTANDO ASÍ, LA DISTANCIA REAL PERO ante TODO SIMBÓLICA, MÍTICA, ENTRE “nOSOTROS” Y “LOS OTROS.”

  4. Este principio –el de que las diferencias son fruto de las fronteras, y no a la inversa- lo expuso Frederick Barth, afirmando que son las fronteras las que constituyen, no solo las diferencias, ante todo, las entidades. Siguiendo esta homologia, podemos decir que, no es que se construyen condominios debido al aumento de la inseguridad, se trata de lo opuesto: primero se venden y construyen estas fortalezas urbanas para luego producir y exagerar hiperbólicamente las amenazas y la inseguridad

    a.Sin que pueda ser de otra manera, las fronteras, los muros, se establecerán, se levantarán negando y odiando la otra parte, para así, perpetuar un vínculo imprescindible pero no por ello menos doloroso, el propio de las sociedades capitalistas contemporáneas, el que vive de fabricar diferencias y desniveles, el que odia lo exterior, lo desconocido, lo heterogéneo y heterotópico es decir, lo idiosincrático de las ciudades: lugar de subjetivacions diversas, de autonomía y creación y de imaginación de los grupos humanos. En otras palabras, lo que se odia de lo humano en tanto humano y no máquina.

    b. La consecuencia previsible SERÁ la expansión de CIUDADES MÁS INHÓSPITAS PARA INMENSAS MAYORÍAS, MICRO CIUDADES-FORTÍN DE MEGA RICOS Y CIUDADES MISERIA PARA VAGABUNDOS O PARQUES TEMÁTICOS DE TURISTAS Y CAMPOS DE CONCENTRACIÓN PARA INMIGRANTES. Binarios todos instituyentes de su contrario, imprescindibles para el mantenimiento moderado de cierto (des)orden, favorable a un capitalismo depredador y desbocado que devora a sus hijos, que se devora así mismo.

Dicho esto, quiere pedirles que se fijen en tres cuestiones del film y que las tomen como tres coordenadas para desgranar la relación entre espacio construido y orden social que aflora en el film

  1. Que no se trata de un lugar inventado, incluso que puede, más pronto que tarde, desplegarse en escenarios más familiares, como los de nuestras ciudades.
  2. Que contemplen la relación NECESARIA ENTRE LA PURIFICACIÓN DE NUESTROS CÍRCULOS DE VECINOS O AMIGOS, DE NUESTROS BARRIOS RELATIVAMENTE BIENESTANTES, Y EL MIEDO CRECIENTE y el AUMENTO DE UNA SENSACIÓN DE INSEGURIDAD que aunque no tenga fundamentos inmediatos, tiene efectos concretos y directos. Fíjense cómo se rechaza y se huye de lo exterior -lo extranjero-lo extraño que además tiene fronteras lábiles. De ser la Zona, el condominio, pasa a ser, la casa, el hogar, el único lugar seguro puesto que una bacteria venida de fuera se ha colado, ha traspasado el primer y segundo cordón sanitario y amenaza con destruir el bienestar interior, conseguido a base de mucho dinero, capital social y seguridad privada y armada. El exterior, con sus calles sucias, sus instituciones corruptas y sus leyes universales no ofrecen la seguridad necesaria convirtiendo cualquier vínculo con el exterior en un riesgo para la paz del interior.
  3. Y por último, que reflexionen con la película a propósito de la RELACIÓN ENTRE LA ALTURA DE NUESTROS MUROS Y LA CORRESPONDIENTE MONSTRUOSIDAD, PERVERSIDAD E INGOBERNABILIDAD DE NUESTROS MIEDOS.

Miquel Fernández para la Fundación Mies Van der Rohe

  1. [1] Bauman, Z. (2006) Miedo líquido. La sociedad contemporánea y sus temores. Barcelona. Paidós, p.:98-99).

 

Anuncis
Publicat dins de civisme, Consum, Contramoviments, Cultures de control, Desercions urbanes, Sospites de corrupció, Teoria, Urbanisme com ideología | Deixa un comentari

Què vol dir trencar ous? Teologia política de l’excepcionalitat a Walter Benjamin a càrrec de Lluís Montull a la UAB 15/11

xerrada_montull_2017

Imatge | Posted on by | Deixa un comentari

La tempestad que nos arrastra irremediablemente hacia el futuro

PN intentant entrar escola Diputacio Barcelona 1-O

PN intentant entrar escola Diputacio Barcelona 1-O

“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él  un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”. 

(Benjamin, W. (2008) [1959]. Tesis sobre la historia y otros fragmentos. México: UACM: 24).

Ángelus Novus. Paul Klee 1920

Ángelus Novus. Paul Klee 1920

Gràcies a Lluís Montull, autor del superb Walter Benjamin: Els Limits de la Democracia Galaxia Guttenberg

https://www.casadellibro.com/libro-walter-benjamin-els-limits-de-la-democracia/9788416495696/2939598

Publicat dins de Contramoviments, Cultures de control, Desercions urbanes | Deixa un comentari

A propósito de la pesada constitución Espanyola. La crise catalane est née à Madrid

Opposés sur la question de l’indépendance catalane, les dirigeants politiques au pouvoir à Barcelone et à Madrid se ressemblent : ils estiment que leur intransigeance fera oublier les scandales de corruption qui les accablent. Un bouillon de culture propice aux surenchères, y compris répressives. Imaginer une solution au conflit implique au contraire de remonter aux racines de la crise.

2017-11-02T090659Z_1207250851_RC15E3BAB8C0_RTRMADP_3_SPAIN-POLITICS-CATALONIA.x43795

Membres del Govern de la Generalitat entrant a l’Audiència Nacional per ser jutjats per rebel·lió. 2 de novembre de 2017 

Vues d’Europe, les positions des parties opposées sur la question catalane peuvent paraître étranges, voire erratiques. Elles obéissent pourtant à deux stratégies que l’on perçoit mieux en abandonnant la grille de lecture « séparatisme contre État central ». Non pas qu’elle soit erronée — chacun s’en réclame –, mais elle masque un autre problème, plus profond : la Constitution espagnole n’a pas évolué depuis son adoption en 1978, trois ans après la mort du dictateur Francisco Franco, perdant peu à peu le contact avec la réalité de la société qu’elle devait structurer. La lecture séparatiste n’explique pas pourquoi le premier ministre espagnol incendie la Catalogne le 1er octobre puis appelle à y tenir des élections, ni pourquoi son homologue catalan déclare une indépendance sans aucun effet réel et qui mécontente autant ses partisans que ses adversaires. La réponse est que la crise catalane constitue une forme de territorialisation de conflits nés ailleurs.

Depuis la mise en oeuvre de politiques d’austérité draconiennes en 2011, l’Espagne connaît une période d’instabilité qui se traduit par des crises de plus en plus graves : mouvement d’occupation des places dit « du 15-M » en 2011 (1) ; crise de la représentation parlementaire en 2015 et 2016 (conduisant à trois cent quinze jours sans gouvernement, les affaires courantes restant expédiées par un conseil des ministres sortant) ; défi sécessionniste catalan. Le problème sous-jacent à ces trois crises ? Les principes d’une Constitution conçue comme le point de départ d’une transition entre le franquisme et la démocratie, mais qui a fini par entraver le processus qu’elle devait rendre possible.

On a connu texte plus démocratique. Le système de l’aforamiento,par exemple, constitue une survivance de l’ancien régime grâce à laquelle 17 000 personnes échappent à la justice de première instance et sont jugées par des tribunaux supérieurs, plus sensibles aux interventions du pouvoir exécutif. Similaire au statut exceptionnel qui protège en France le président et le gouvernement, il couvre en Espagne l’ensemble des parlementaires (y compris ceux des Parlements régionaux) et des magistrats. Les partis politiques se voient également conférer un rôle «fondamental» dans la «participation politique»(article 6), qui dépasse de très loin celui de concourir à la formation de l’opinion publique, comme dans la plupart des démocraties (2).

Tandis qu’ailleurs on conçoit la volonté générale comme le dépassement d’intérêts individuels, le système espagnol développe une vision organiciste du monde : les masses doivent être encadrées pour former un peuple. Ainsi le régime franquiste organisa-t-il la société autour du Mouvement national et du Syndicat vertical. Après la mort du dictateur, l’Espagne s’est ouverte au pluralisme politique et syndical, mais elle n’a pas fondamentalement changé la définition de leur fonction. Les citoyens votent pour une formation qui choisit ensuite ses députés sur une liste close, à proportion du score général obtenu. Et ces derniers n’effectuent pas de permanences dans leurs circonscriptions…

Moins que des associations d’individus cimentées par l’affinité idéologique, les partis politiques espagnols sestructurent donc comme des corporations peu perméables à l’humeur publique et blindées contre leurs propres bases militantes. Comment s’étonner de leur degré de corruption ? Les révélations liées à l’« affaire Gürtel » — 43 millions d’euros détournés au profit du Parti populaire (PP) — s’accumulent, presque quotidiennement, dans la presse depuis plusieurs années. Il ne s’agit pourtant que de l’un des innombrables scandales liés à une corruption devenue systémique. En 2014, la branche espagnole de l’organisation Transparency International avait demandé que soient « débloquées les listes fermées des partis »et que ces derniers « publient leurs comptes de campagne dans les trois mois suivant les élections » (3). Un appel resté lettre morte.

Nostalgies républicaines

Mais doit-on s’étonner qu’à l’image du système des partis les institutions issues de la Constitution de 1978 se limitent à un compromis entre démocratie et franquisme ? Les pères du texte cherchaient avant tout à éviter que la guerre civile ne reprenne. Le projet recherchait par conséquent une base située entre le système de caciques typique de l’Espagne nationale-catholique et la démocratie, à partir de laquelle basculer ensuite en « démocratie pure » à mesure que la société irait de l’avant. Au lieu de faire évoluer le texte de 1978, le pays l’a au contraire sanctifié : depuis sa rédaction, l’Espagne n’a pas repris le travail constituant, une promesse que sous-tendait pourtant la transition démocratique.

Certes, la société espagnole a abandonné les valeurs et les comportements qui la rattachaient à la dictature. Quarante ans après la fin de la censure, on discute ici volontiers d’euthanasie, de questions de genre, de sexualité ou de consommation de drogues récréatives. La fréquence et la liberté de ton avec lesquelles les vedettes de la télévision interpellent le pouvoir rappellent davantage les États-Unis que l’Europe catholique. Dans l’Espagne de 1978, tous les enfants n’étaient pas scolarisés, les rues de bien des villes moyennes ne connaissaient pas l’asphalte, certains quartiers ne recevaient pas le courrier, d’autres n’étaient pas raccordés au tout-à-l’égout, les systèmes de transports en commun et de santé restaient rudimentaires… En 2017, la transformation économique, sociale et culturelle est manifeste. Mais, tout entier concentré sur cette tâche, le pays a négligé le reste. L’accession au Marché commun, en 1986, masqua l’absence de réformes constitutionnelles : puisque la société était devenue démocratique en si peu de temps, n’était-ce pas que les institutions avaient atteint le bon équilibre ?

Dans ce contexte, le défi catalan, qui se présente comme un mouvement de sécession, tire son énergie motrice du fossé creusé entre les Espagnols et leurs institutions, d’un rejet de la corruption (pourtant aussi présente en Catalogne qu’ailleurs), sans oublier une hostilité particulière aux vestiges de l’absolutisme, encore nombreux en Espagne, où le roi, l’Église et les « grands » demeurent les principaux propriétaires terriens du pays, et à ce titre bénéficient des aides européennes au développement des régions (1,85 million d’euros de subventions en 2003 pour feu la duchesse d’Albe).

La suspension du statut d’autonomie de la Catalogne par le Tribunal constitutionnel en 2010 a constitué l’étincelle qui a embrasé la plaine catalane. À ce sujet, deux faits méritent d’être soulignés. L’un, circonstanciel : c’est une requête judiciaire du PP lancée par M. Mariano Rajoy qui a déclenché la suspension, à une époque où la formation de celui-ci avait atteint son étiage électoral et où lui-même subissait les attaques de ses opposants au sein du PP. M. Rajoy a alors entrepris de recueillir des signatures contre le statut de la Catalogne à travers l’Espagne, un type de provocation qui avait toujours fait recette au sein de son électorat le plus réactionnaire.

Le second élément puise dans l’histoire ; il explique en quoi la suspension du statut d’autonomie a rouvert une vieille blessure et éclaire la stratégie du président de la Généralité (Generalitat) de Catalogne, M. Carles Puigdemont. Le 14 avril 1931, les républicains espagnols remportèrent les élections municipales dans la plupart des grandes villes, proclamant plusieurs républiques dont la République catalane sous la houlette de Lluís Companys, conseiller municipal d’Esquerra Republicana de Catalunya (ERC, Gauche républicaine de Catalogne). En application d’un programme fédéraliste, ces républiques indépendantes proclamèrent la Seconde République espagnole, à laquelle Franco mit un terme. Une fois le dictateur mort, les républicains argumentèrent que la république fédérale demeurait le régime légal auquel il convenait de revenir. La question — tout comme celle de l’unité territoriale — fut réglée par un compromis : les Catalans renonçaient à former une république fédérale et acceptaient aussi bien le régime monarchique (article 1.3 de la Constitution) que l’« unité indissoluble de la nation espagnole »(article 2), abandonnant le projet de déclarer unilatéralement leur indépendance comme en 1931. En contrepartie, ils obtenaient le droit de développer un statut d’autonomie et un droit civil propres, même s’ils demeuraient strictement encadrés. La réforme du statut d’autonomie élargissant les compétences de la Généralité, en 2006, a dû passer : primo, par son approbation ordinaire au Parlement catalan ; secundo, par une autre à l’Assemblée et au Sénat espagnols, à la majorité qualifiée ; tertio, par une ratification par un référendum. Bien que ses promoteurs aient rempli toutes les conditions, ce nouveau statut fut suspendu à l’initiative du PP en 2010, dans un tribunal constitutionnel dont la majorité des membres avaient été nommés par les conservateurs. D’où l’idée que l’on devrait la crise actuelle aux coups de menton de l’aile dure du PP…

Jusqu’aux élections de 2015, la droite conservatrice CiU (issue de l’alliance entre Convergència Democràtica de Catalunya et Unió Democràtica de Catalunya) jouissait d’un contrôle hégémonique sur le Parlement catalan. Avant 2012, elle avait toujours eu la sécession en horreur, mais son dirigeant Artur Mas perçut dans la vague indépendantiste venue de la rue — alimentée par une austérité associée à Madrid (4) — un moyen de faire oublier les scandales de corruption qui avaient placé CiU non loin du PP dans l’échelle de l’opprobre. La droite imagina un référendum, en 2014, organisé autour d’une question admettant trois réponses — unioniste, fédéraliste ou indépendantiste : « Souhaitez-vous que la Catalogne devienne un État ? Si oui, voulez-vous qu’il soit indépendant ? » L’annulation dudit référendum ne dérangea pas les conservateurs, quoi qu’ils en aient dit publiquement, leur projet consistant à compter les votants — comme un syndicat dénombre les manifestants — avant d’aller négocier le rétablissement des articles suspendus de l’Estatut(le statut d’autonomie catalan). Si elle récupérait le pouvoir à la faveur de possibles élections anticipées que M. Rajoy appelle de ses voeux, cette frange de l’élite catalane se satisferait sans doute d’un retour au statu quo antede 2010, et la crise institutionnelle (qu’elle abhorre par nature) s’achèverait assez vite.

Mais, depuis 2015, c’est ERC qui domine la coalition au pouvoir en Catalogne, dont la majorité relative ne tient que grâce au soutien de l’extrême gauche de la Candidature d’unité populaire (CUP). Ce changement des équilibres internes explique l’apparition du régime républicain dans la question référendaire de 2017, le changement d’attitude de Madrid et la radicalisation des positions depuis le 1er octobre. Dans ces circonstances, la récente proposition faite par le Parti socialiste et le PP de réformer enfin la Constitution convainc peu : elle est perçue comme la plus infime concession imaginable par deux partis coresponsables de quarante ans  ‘immobilisme, dans un pays au bord du gouffre. Et on ne peut plus exclure que la rue rejette un accord minimal : l’« arrêt général du pays » du 3 octobre (convoqué par les organisations patronales et les syndicats, jusqu’à la Confédération nationale du travail [CNT] anarcho-syndicaliste, avec les associations pro-indépendance) dit assez que le rejet des partis corrompus et des institutions obsolètes traverse toute la société. Et, depuis l’autre bord, les manifestations anti-indépendance entendent elles aussi peser sur les débats en appelant la « majorité silencieuse » à se faire entendre.

Stratégie de la tension

Une grande partie des forces politiques et des médias espagnols donnent l’impression de suivre M. Rajoy dans sa stratégie consistant à transformer le problème politique en un problème juridique (en s’appuyant sur les tribunaux supérieurs), et à provoquer en même temps toujours plus de tensions. L’appel à la « mobilisation permanente »de certains leaders catalans ou la récente campagne de la CUP (« Vivre signifie prendre parti ») montrent que la radicalisation enchante également d’autres acteurs du drame. Les charges policières du 1er octobre ont achevé de diviser l’Espagne en deux camps, et chacun se voit depuis sommé de rejoindre le sien. Le 9 octobre, lors d’une conférence de presse du PP qui annonçait le rejet de toute médiation, le porte-parole du parti Pablo Casado avertissait le président catalan qu’il pourrait « terminer comme Companys (5) »,fusillé par les franquistes en 1940. Une semaine plus tard, les premières incarcérations ont eu lieu avec l’arrestation de MM. Jordi Sànchez et Jordi Cuixart, présidents de deux associations civiles pro-indépendance (Assemblea Nacional Catalana et Òmnium Cultural), sous le chef d’inculpation de sédition.

president_29919_1

Companys i la resta del govern de la Generalitat empresonats el juny de 1935 per declarar la República Catalana dintre de la República Federal Espanyola Companys l’octubre de 1934

Un élément demeure troublant : pourquoi le roi est-il entré dans le jeu de la tension en s’exprimant publiquement pour demander au gouvernement de M. Rajoy de « rétablir l’ordre constitutionnel » ? La Constitution encadre normalement les prises de parole du monarque, qui n’a pas d’autorité sur les affaires de politique intérieure (son père était intervenu deux fois sur les ondes, mais jamais pour prendre parti). En agissant de la sorte, Felipe VI accrédite l’idée que la monarchie serait tombée dans l’orbite du PP (dont elle n’avait jamais été bien loin). Le choix d’une rhétorique agressive et d’un décor lourd de sous-entendus (le roi s’est exprimé devant le portrait de son ancêtre Charles III, qui imposa le castillan comme langue unique sur tout le territoire au XVIIIe siècle) a contribué à échauffer davantage les esprits.

La stratégie de la tension de M. Rajoy répond davantage à un besoin de sauver son parti qu’au désir de régler la question catalane. De l’annulation de quatorze articles du statut d’autonomie de la Catalogne en 2010 jusqu’aux événements les plus récents, sa constance à jouer les apprentis sorciers dans un pays mal guéri des blessures de la guerre civile a contribué à légitimer une option séparatiste qui, il y a peu, n’emportait l’adhésion que de 12 % de la population catalane (6). Après l’échec du mouvement social de 2011 à impulser le changement politique nécessaire, après que la longue crise parlementaire de 2015-2016 s’est achevée sur la reconduction du gouvernement précédent, le défi catalan représente une menace… mais également une occasion : celle d’apaiser les tensions qui déchirent une société espagnole devenue pleinement démocratique mais entravée par une Constitution obsolète. Il faudrait pour cela lever les yeux de l’actualité immédiate… Cela reste-t-il encore possible ?


(1) Lire Raúl Guillén, « Alchimistes de la Puerta del Solol », Le Monde diplomatique, juillet 2011.
(2) La Constitution de la ve République française, par exemple, prévoit que « les partis et groupements politiques concourent à l’expression du suffrage ».
(3) Cf. Jesús Lizcano Álvarez, « Partidos políticos y corrupción : la hora del cambio », El País, Madrid, 7 février 2014.
(4) Lire Jean-Sébastien Mora, « La société catalane se rallie à l’indépendance », Le Monde diplomatique, octobre 2013.
(5) « El PP blande el código penal y recuerda a Puigdemont que puede acabar como Companys », La Vanguardia, Barcelone, 9 octobre 2017.
(6) « Así han influido los hitos políticos en el sentimiento independentista », La Vanguardia, 9 avril 2016.

Publicat dins de Contramoviments, Cultures de control, Uncategorized | Deixa un comentari

Conferència al CSIC “Aquí hi vivia molta gent molt normal”. El barrio Chino de BCN como discurso y como laboratorio de culturas de control

Imatge | Posted on by | Deixa un comentari